Por qué debes comer proteínas en el desayuno

El desayuno es la comida más importante del día. Eso seguro lo has leído muchas veces, pero ahora añadiremos otra afirmación. Las proteínas son lo más importante de tu desayuno. ¿Quieres saber por qué y cómo incluirlas? Sigue leyendo 😉

Incluir alimentos ricos en proteínas en el desayuno tiene efectos en la regulación del apetito. Estos efectos se consiguen a distintos niveles: en las señales del apetito, en la secreción de hormonas que regulan el hambre y la saciedad, y en los nervios que controlan la regulación de la ingesta de energía.

De ello ha dejado constancia un ensayo firmado por el Departamento de Nutrición y Fisiología de la Universidad norteamericana de Missouri. Los participantes -adolescentes- consumieron desayunos con el mismo aporte energético (350Kcal) pero distinta distribución de macronutrientes: 15% de proteínas, 65% de hidratos de carbono y 20% de grasa en los desayunos control; frente a 40% de proteínas, 40% de carbohidratos y 20% de grasa. Los resultados de este estudio coinciden con otros que muestran que tomar un desayuno con más aporte de proteínas altera de manera beneficiosa las señales de apetito y la regulación de la ingesta.

proteinas

También se ha comprobado que la producción de melatonina y serotonina, dos neurotransmisores antidepresivos del cerebro, aumentan durante la noche y su punto más alto es al amanecer y consumir proteínas en el desayuno favorece, entre otras cosas, que se mantengan altas estas dos hormonas y también, la regulación de la glucemia en la sangre, lo que evita los antojos de dulce.

Sabiendo esto estamos seguros que querrás unir más proteínas a tu desayuno ¿pero cuáles se recomiendan? Acá te dejamos un listado:

  • Almendras: Las almendras son un ejemplo de alimento vegetal rico en proteínas a añadir a los desayunos. Junto con las avellanas, son los frutos secos más ricos en calcio, por lo que son una buena opción para tomar en la primera comida del día.
  • Huevos: Son la proteína de desayuno por excelencia. Ya sean duros, revueltos o a la copa, como prefieras. Rápido y sencillo.
  • Tofu: Es fuente de proteína vegetal y está libre de colesterol y apenas tiene grasa saturada. Pese a sus diferencias nutritivas, ambos tienen en común su sabor suave o casi neutro por lo que bien pueden combinarse con algo dulce o con algo salado.
  • Mantequilla de maní: Ideal para añadir proteínas, pero ojo es debido consumirlo en pequeñas cantidades porque también tiene muchas calorías.
  • Quínoa: Este super alimento debe estar en tus comidas, te sorprenderás de lo bien que te hará sentir.
  • Jamón de pavo o de pollo: Dos láminas son una buena fuente de proteína en la mañana. Trata de que sean con la tasa más baja de grasa y no acaramelado.

¡Esperamos que con estas razones te den más ganas de desayunar y no olvides las proteínas!

Fuentes: Consumer, BioTrendies e InfoBae.