Crea tus propias sales de baño con aceites esenciales

Ya has oído hablar en más de una ocasión sobre las sales de baño, aquellas pequeñas piedras con aromas relajantes que se disuelven en una tina con agua caliente y que su gran objetivo es que tu cuerpo se relaje profundamente hasta que sientas que estás flotando.

Los baños con sales naturales son ideales tanto para la mente como para el cuerpo, el contacto de la piel con el agua caliente y la disolución de las sales de baño, hace que los poros de la piel se abran y con la porción alta de sal que hay en el líquido, el cuerpo absorbe los minerales en forma de iones produciendo una renovación.

Imagínate que vuelves de un día muy largo de trabajo, pero luego sabes que al llegar a tu casa te darás un exquisito baño de tina con sales naturales. Esto es muy beneficioso para tu cuerpo, liberas toxinas, y eliminas las malas energías.

Ayudan a mejorar la circulación y estimulan las articulaciones. Además, son un excelente tratamiento de belleza para conservar la piel fresca y suave, al funcionar como exfoliante natural.

A continuación, te mostraremos las más sencillas y exquisitas recetas para crear tus propias sales de baño naturales.

¿Qué necesitas?

  • 1kg de sal marina muy gruesa
  • 3 cucharadas de sulfato de magnesio (lo encuentras en las perfumerías)
  • 2 cucharadas pequeñas de bicarbonato de sodio
  • 7 gotas de colorante alimenticio azul (o del color que tu desees)
  • Aceites esenciales, los que tú desees, nosotros por ejemplo te recomendamos 30 gotas de geranio, 30 gotas de pomelo, 30 gotas de mandarina, 10 gotas de abedul.
  • 10 gramos de flores secas (como por ejemplo rosas)
  • *Como orientación, en cada baño con sales marinas vamos a utilizar entre unos 50 gramos y 100 gramos de ellas.

¿Cómo preparar tu sal de baño?

  • Primero debes separar la sal marina en dos partes para aportarles un color diferente. Lleva el 1/5 kilo a un frasco de vidrio y luego agrega 5 gotas de colorante azul. Cierras el frasco y agita bien hasta que el color se extienda de forma regular. La otra mitad la dejaremos en color natural, así podrás hacer un bonito juego entre el azul y el blanco.
  • A cada frasco de cada color agregar una cda. y media de sulfato de magnesio y una cucharada de bicarbonato de sodio. También dejamos caer la mitad de gotas de aceites esenciales a cada frasco de vidrio. Después agitamos bien para que los componentes se distribuyan por igual.
  • Ahora añadimos los flores de rosas  (que deben estar bien secas) y agitamos para que se mezclen bien con la sal.
  • Ya es el momento de poner las sales de baño en un bol de vidrio. Pero eso sí, hemos de combinarlas bien para jugar adecuadamente con los colores. Puedes poner a un lado la sal azul y al otro lado la blanca, o ir haciendo pequeños montones uno encima de otro creando unas bonitas ondas.
  • Recuerda que las sales se conservan perfectamente durante mucho tiempo, pero sin embargo, los aceites esenciales se conservan solo unos 3 meses, desde ahí debes usarlas con relativa frecuencia.

Ahora sólo aplica estas sales de baño sobre el agua caliente de tu tina, y sumerge tu piel cansada para que luego de unas horas salgas renovada.

Fuente: Nutrición y ejercicioLa BioguíaSales naturales